Los prestamos de cuota constante

En el proceso de cambio de una hipoteca surgen definiciones o conceptos que a veces aun conociéndolos de manera ligera, pueden dar lugar a confusiones o malas interpretaciones que pueden afectar al resultado final de la operación. En este artículo trataremos de uno de esos conceptos; los prestamos de cuota constante.
En estos préstamos, siendo el tipo de interés variable, lo que se mantiene fijo es la cuota que usted paga todos los meses. Lo que varía es el plazo de duración del préstamo, que puede ser más largo o más corto en función de que los tipos de interés del mercado suban o bajen durante la vigencia de su préstamo.
Veamos un ejemplo: supongamos que solicitamos un préstamo hipotecario de 120.000. Euros de principal y queremos pagar una cuota mensual de 700 euros y que nos es indiferente el número de años que tardemos en amortizar el préstamo. Si el tipo de interés sobre la cuota del primer mes (determinado mediante alguno de los tipos de interés de referencia más un diferencial) es, por ejemplo, de un 3%, esto significa que el primer mes pagaremos:
· 3% en concepto de intereses
· 700 – 3% en concepto de amortización del principal.
Supongamos que al mes siguiente el tipo de interés sube al 3´5%, esto significa que el segundo mes pagaremos:
· 3´5% en concepto de intereses
· 700 – 3´5% en concepto de amortización del principal.
Este proceso se repetiría mensualmente, variando el plazo de amortización en función del tipo de interés.